4 RAZONES POR LAS CUALES VIVIMOS UNA CRISIS GASTROINTESTINAL MUNDIAL

MUCHAS DE LAS ENFERMEDADES MODERNAS PARECEN TENER SU ORIGEN EN EL INTESTINO 

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Comúnmente el corazón y el hígados son considerados como los órganos más importantes para la salud humana. Si bien hoy sabemos que el cuerpo humano es un organismo holístico en el que cada órgano y cada proceso vital están estrechamente interconectados, esa distinción –la de órgano primordial para el funcionamiento de todo el organismo– debe tener en cuenta sin duda al intestino. 
Ya lo intuía Hipócrates, a quien se le atribuye la frase 
“Toda enfermedad inicia en el intestino”
Y es que el intestino es una especie de puerta sinuosa entre el mundo exterior y el interior del cuerpo, encargada de decidir qué entra y cómo es etiquetado al entrar: las toxinas, los microorganismos patógenos, alergénos y demás agentes patógenos, todos entran mayormente a través de la pared intestinal. La importancia del intestino es hoy más apreciada ya que sabemos que alrededor de este órgano se encuentra la mayor parte de los microbios humanos y de las células del sistema inmune. Aunque el sistema que conforman todos los microorganismos que habitan dentro de nosotros y el sistema inmune estén difundidos por todo el cuerpo, su foco se encuentra en el intestino. Podemos entender, entonces, por qué se dice que la enfermedad se origina en el intestino.
Se calcula que el ser humano está formado por 100 billones de células de microbios, 90% del total de nuestro material biológico. Esta profusa selva microscópica –que compone entre 3 y 5 millones de genes, más de 90% de nuestro material genético– se conoce como microbioma humano, es decir, el ecosistema interno que conformamos humanos y microorganismos. El microbioma es considerado un segundo genoma o un nuevo órgano, ya que fue descubierto hasta los años 90.
Algunos médicos, como el doctor Martin Blaser, han identificado una crisis mundial en la salud propiciada por el abuso de antibióticos y el poco cuidado que en general se tiene con este órgano microbiótico. Blaser considera que el incremento en enfermedades tan diversas como la diabetes, el autismo, el intestino irritable o hasta la obsesidad y la depresión esta asociado con una disbiosis o un desequilibrio en lo que antes se conocía como la flora intestinal.
La bióloga Alanna Collen, autora del libro 10% Human: How Your Body’s Microbes Hold the Key to Health and Happiness, ha identificado las siguientes cuatro grandes causas por las cuales estamos en una crisis macrobiótica:
1) El uso de antibióticos: El incremento en el uso de antibióticos para controlar todo tipo de infecciones (incluyendo aquellas para las que no son efectivos, como las gripas) en humanos y animales de granja (que consumimos en alimentos) ha hecho que muchas especies de nuestro microbioma “indígena”, por así decirlo, se extingan o estén seriamente amenazadas.
2) Nuestra dieta moderna: La dieta moderna, basada en poca fibra y en general en un menor consumo de plantas prebióticas, ha hecho mella en nuestro microbioma. A la par, la comida procesada, sustancias que son “como comida” (pero no realmente comida), la dieta de “papitas y hamburguesas”, ha limado el camino para que el ecosistema interno sea dominado por bacterias agresivas propensas a la inflamación.
3) El incremento en las cesáreas: No es un secreto que hoy en día algunas mujeres eligen que sus hijos nazcan por cesárea no sólo por evitar riesgos, sino también por comodidad. Esto es preocupante ya que el microbioma, ese órgano adquirido, se forma justamente cuando el bebé cruza el canal vaginal y se llena de las bacterias de su madre. Estas amorosas bacterias –muchas de ellas lactobacilos– son la primera línea de defensa del organismo y desempañan papeles protagónicos en la secreción de hormonas y neurotransmisores. Al faltar este feliz ejército, un bebé forma su microbioma de un entorno más agresivo, como el que puede encontrar en un hospital.
4) La disminución de horas netas de lactancia: La otra vía por la que un bebé abastece su microbioma es a través de la leche materna, rica en bifidobacterias, algo que simplemente no tiene sustituto, aunque puede paliarse con probióticos.
No hay duda de que es necesario un cambio de paradigma, del uso indiscriminado de antibióticos y el aniquilamiento de todo microorganismo a una visión más moderada y preventiva, probiótica: a favor de la vida y el equilibrio.

Fuente: Pijamasurf

La increíble relación entre la salud de tu cerebro y la de tu intestino (Infográfico)

La increíble relación entre la salud de tu cerebro y la de tu intestino (Infográfico)
La ciencia nos prueba, cada vez más, que esa división entre mente y cuerpo es ilusoria.
Foto: vive-on.com
Cuando piensas en tu organismo quizá te remites a células flotantes, agua, arterias, venas, sangre, ADN, y toda la magia que sucede allá adentro. Sin embargo, es difícil de creer que tú cargas mayor número de  ADNs de otros seres vivos que el tuyo propio; solo tu intestino está formado por más de 100 billones de microorganismos. 
Hasta hace apenas hace unos años, la ciencia ha comenzado a conocer cómo estos microorganismos tiene un papel atónito en tu estado de salud. En tus intestinos se desarrollan tanto buenas como malas bacterias, y esta lucha repercute en muchas más implicaciones de las que crees. 
Está comprobado cómo la salud allá dentro de tus intestinos está vinculada con enfermedades inesperadas como el Parkinson, la salud emocional; estos diminutos organismos en realidad parecieran ser parte de una mente unida en todo tu sistema; son por así decirlo, reguladores importantes de todo tu cuerpo. 
Hoy retomamos un persuasivo y sintético infográfico de bimuno que explora la relación entre tu salud cerebral con la intestinal; pasando por un recorrido práctico por algunos sistemas de tu organismo que están también relacionados estrechamente con la tu sistema digestivo. 
Traducimos algunos de los puntos más importantes:
Buenas VS malas bacterias
Las buenas: 
Clostridium butrycom: produce importantes ácidos grasos, desinflama el sistema digestivo.
Bifidobaceria: regula las respuestas inmunológicas, produce vitaminas.
Lactobacillus: protegen contra los cancerígenos.
Las Malas:
Clostridium difficile: son los más dañinos siguiendo el curso de los antibióticos.
Campylobacter: la infección ocurre casi siempre al consumir comida contaminada que está poco cocida.
Enteroccocus Faecalis: ocurre casi siempre luego de una intervención quirúrgica.
Los beneficios de un sistema digestivo sano:
-Estimula el proceso en el sistema digestivo
-Ayuda a absorber los nutrientes
-Ayuda a fortalecer los tractos intestinales
-Se cree que mantiene el sistema nervioso sano
Cómo afecta al cerebro:
-El cerebro y el intestino están conectados directamente por el nervio vago.
-Los microbios interactúan directamente con el sistema nervioso; el cuál se comunica directamente con el cerebro.
-El sistema digestivo produce hormonas y componentes neuroactivos que viajan por la sangre.

Para beneficiar a ambos, cerebro e intestinos, que son uno, puedes hacer yoga, correr o descansar bien.

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