ME SIENTO PEOR, PERO ESTOY MEJORANDO







Uno de los más peligrosos - y desconsiderados - mitos que hemos heredado de nuestra cultura es que la sanación es algo que siempre debe ‘sentirse bien.’ No, no siempre. A veces nuestro dolor realmente aumenta y se intensifica conforme la oscuridad emerge hacia la luz, conforme todo aquello que resulta indeseable se mueve en la consciencia, para ser aceptado. Pero el dolor o las molestias que de inmediato juzgamos como 'malas’ o 'inadecuadas’ - o como una especie de 'obstáculo’ para nuestro despertar - podrían realmente ser un indicio de que nuestro sanar o nuestro proceso de despertar se está intensificando, no estancando; que nada está realmente saliendo 'mal,’ desde una perspectiva más amplia; que hay una inmensa inteligencia aquí, haciéndose cargo de todo, siendo todo.
Confía en ti mismo. Confía en las formas que adopta este momento, incluso si se trata de alguna forma inesperada. Y, sobre todo, confía en que algunas veces olvidas cómo confiar.
Sentirte peor no siempre equivale a estar empeorando.
Pon atención a este momento, por mucho que duela.


- Jeff Foster


No hay comentarios:

Publicar un comentario