LA MENOPAUSIA NO ES UNA ENFERMEDAD.






 Alternativas naturales


"El estrógeno menopáusico y las tabletas de hormonas combinadas han sido comercializadas por las farmacéuticas bajo el pretexto de que esta transición, sin embargo normal en la vida de una mujer, está considerada como una enfermedad

−se lamenta Richard Laroche, homeópata−.

La principal justificación es la preservación del capital óseo, sin embargo ningún estudio demuestra su eficacia; existen otros medios naturales para conservar sus huesos en buena salud”.


Los efectos secundarios asociados con la hormonoterapia: dolores de cabeza y jaquecas, dolores mamarios, hinchazón del cuerpo, irritabilidad, hemorragias vaginales, formación de coágulos sanguíneos y, a largo plazo, todos los riesgos: enfermedades del corazón y de la vesícula biliar, cánceres femeninos, disfunción del hígado, etc. 

Según R. Laroche todo ello basta para orientar a las mujeres hacia otras soluciones.



“La homeopatía reequilibra el sistema y no ocasiona ningún efecto secundario, tanto para el período de fertilidad como para la menopausia

−recuerda el homeópata−.

Según los síntomas, tanto sobre el plano físico como el psicológico (cambios bruscos de humor, irritabilidad, depresión), prescribiremos un producto bien adaptado”.


Encontramos en el mercado gránulos y productos a base de plantas (fitoestrógenos) que pueden corregir los síntomas −por ejemplo los sofocos, las jaquecas o los sudores nocturnos, por nombrar los más frecuentes−, pero es importante informarse bien.



“Si los síntomas indican una dominancia en estrógeno, habitualmente causada por una falta de progesterona, un gel al ñame salvaje o silvestre (Dioscorea villosa) no ofrece muchas posibilidades de ayudar

−previene Micheline O' Shaughnessy−;

debemos entonces utilizar una crema de progesterona bio-idéntica".


"Las hormonas de sustitución cambian la forma en la que la mujer vive los choques biológicos en fase de menopausia, y con su código de comportamiento así modificado, podemos asistir a ataques cardíacos",

advierte  Gisela Cossette, naturoterapeuta,
formada en Nueva Medicina Germánica (NMG).

Las estrategias alimentarias

Ya que las hormonas sexuales provienen del colesterol sintetizado por el hígado, tenemos todo el interés en velar por la salud de este órgano; también recomendamos una alimentación sana, completada con productos ricos en fitoestrógenos (soja, aceite y semillas de lino, nueces, granos enteros, manzanas, apio, perejil, etc.), los cuales poseen propiedades beneficiosas sobre los trastornos hormonales. 

El Dr. Herman Adlercreutz, investigador de la Universidad de Helsinki, cree que la soja (y sus productos derivados) contienen isoflavonoides en suficiencia para inducir efectos biológicos entre las mujeres postmenopáusicas con tasas bajas de estrógenos. En un estudio comparado, encontró altos niveles de isoflavonoides en la orina de las japonesas, de 100 a 1.000 veces superiores a los de las estadounidenses y finlandesas. Los isoflavonoides contribuirían por otro lado al mantenimiento de la densidad ósea.

 Por último, beber mucha agua también ayuda a hidratar los tejidos; ciertos alimentos (platos picantes, café, alcohol, azúcar, chocolate), en cambio, son reconocidos por provocar sofocos.


Algunas plantas eficaces

Las plantas colagogas o coleréticas (amargas) que estimulan las funciones del hígado favorecen una mejor síntesis de las hormonas. 
Entre los más eficaces: ñame salvaje o silvestre (Dioscorea villosa) y sauce gatillo (Agnus-castus) (bayas), fitoprogestágenos como el Milenrama (Achillea millefolium); cardo mariano (Silybum marianum), para regenerar las células del hígado (hepáticas); diente de leon (Taraxacum officinale) (raíz en tintura) y aceite de onagra (Oenathera biennis), que respectivamente estimulan la secreción de bilis y las funciones hepáticas; actaea a racimos negros (Actaea racemosa), salvia (Salvia offininalis (spp.)), lúpulo (Humulus lupulus) y Dong Quai (Angelica sinensis), unos fitoestrógenos; corazoncillo (Hypericum perforatum) y la raíz de valeriana (Valeriana officinalis), que tratan respectivamente, depresión ligera e insomnio.

Actividades físicas: 
podemos reducir la frecuencia y la intensidad de los síntomas menopáusicos haciendo ejercicio regularmente y relajándose, ya que el estrés es un perturbador hormonal reconocido. 



"Son las manipulaciones hormonales lo que causan el máximo daño a nuestro código de comportamiento."

Dr. Ryke Geerd Hamer

 material de
NUEVA MEDICINA GERMÁNICA
según el Dr. Ryke Geerd Hamer

http://saikualternativo.blogspot.com.ar/

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