Listado de alimentos catalogados según su naturaleza en Medicina China : Fríos, calientes, neutros.

LOS 4 FACTORES MÁS IMPORTANTES DE LOS ALIMENTOS (Y MATERIAS MÉDICAS) SEGÚN LA MEDICINA CHINA

SABOR:
Se refiere a los sabores salado, ácido, amargo, dulce, picante y neutro (insípido). Cada uno de los sabores genera efectos diferentes en el organismo por lo que el sabor es un factor muy importante a tener en cuenta para cada alimento.

NATURALEZA:

Se refiere a si el alimento es de naturaleza: Caliente, Tibia, Neutra, Fresca o Fría. Es decir, una catalogación de su naturaleza en función de los efectos que genere en nuestro cuerpo basados en una cuestión térmica y todas sus acciones relacionadas.

naturaleza alimentos medicina china

En el Clásico de Fitoterapia China del Soberano de la Agricultura (农本草经 Shénnóng Běncǎo Jīng) se dice:

Tratar el frío con medicamentos calientes, tratar calor con medicamentos fríos”.



Nota*: No debemos confundir la naturaleza de un alimento, con la temperatura a la que se ingiere el alimento en cuestión. Son dos cosas diferentes.

Por ejemplo la canela es un ingrediente de naturaleza caliente. La temperatura a la que ésta sea ingerida solo puede minimizar o maximizar el impacto de su naturaleza caliente intrínseca.

TROPISMO:
Se refiere a qué órganos va a afectar principalmente el alimento, comida o medicina. Por ejemplo un alimento con tropismo a Pulmón y Estómago indica que sus funciones de calentar, enfriar, tonificar, etc, tendrán su impacto principalmente en esos órganos.

DINÁMICA:
Se refiere los efectos producidos por el alimento en cuanto dirección y dinámica de la Energia. Es decir, si el alimento va a propiciar un ascenso o descenso de la energía, una interiorización (profundización) o exteriorización (superficialización) de la misma.

 APLICACIÓN DE LOS PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA MEDICINA CHINA
Ahora ya tenemos unas referencias para poder contestar las preguntas anteriores.

1. ¿En invierno será conveniente tomar más alimentos de naturaleza fría o caliente?

La respuesta se hace obvia. En invierno conviene tomar alimentos de naturaleza tibia o caliente, y a la inversa en verano.

2. ¿Qué alimentos serán más adecuados según nuestra constitución?

Lo que tendremos que es que saber si somos personas con una constitución más tipo Yin (frío) o tipo Yang (caliente).

Las personas con insuficiencia de Yin y Exceso de Yang deben comer alimentos de naturaleza más fresca, y aquellos con Exceso de Yin e Insuficiencia de Yang pueden comer alimentos más tibios o calientes.

(lee aquí sobre tu constitución http://saikualternativo.blogspot.com.ar/2015/10/los-3-doshas-vata.html)


NATURALEZA DE VEGETALES Y VERDURAS

verduras 2
EspinacaFresca
AmarantoFresca
ApioFresca
NaboFresca
BerenjenaFresca
LechugaFresca
PepinoFresca
SetaFresca
AlgasFría
TomateFría – Fresca
Col chinaNeutra
ZanahoriaNeutra
PuerroTibia

NATURALEZA DE FRUTAS

FRUTAS
PeraFresca
MangoFresca
ManzanaFresca – Neutra
PlátanoFría
CaquiFría
MoraFría
PomeloFría
SandíaFría
KiwiFría
UvaNeutra
HigosNeutra
CocoNeutra
MelocotónTibia
CerezaTibia
Litchi chinensisTibia
Agua de cocoTibia
NuezTibia
GranadaTibia

NATURALEZA DE ESPECIAS

especias
ChileCaliente
PimientaCaliente
MantecaFresca
Aceite vegetalFresca
Aceite de sésamoFresca
SalFría
Azúcar blancoNeutra
Azúcar morenoTibia
MaltosaTibia
AjoTibia
JengibreTibia
VinagreTibia
LicoresTibia

NATURALEZA DE CEREALES, LEGUMBRES Y SEMILLAS

legumbres

MijoFresca
TrigoFresca
TofuFresca
Soja verdeFresca
Soja amarillaNeutra
Leche de soja amarillaNeutra
HabaNeutra
GuisanteNeutra
SésamoNeutra
BoniatoNeutra
PatataNeutra
MaízNeutra
Arroz glutinoso                                                                                      Tibia       

                                         
http://www.proyectomtc.com/listaalimentosnaturalezafrioscalientesneutros-medicina-china/
http://saikualternativo.blogspot.com.ar/

Vinagre de Manzana para adelgazar.

.buenasalud.net



El vinagre de manzana es una buena ayuda para adelgazar por su capacidad de saciar, también tiene un importante efecto diurético pues es rico en potasio.

¿Por qué el vinagre de manzana esta de moda en dietas para adelgazar?

Como tantas otras cosas no hemos descubierto nada nuevo pues hace mucho tiempo que el vinagre de manzana se utiliza por los múltiples beneficios que puede aportar a nuestro organismo, entre ellos el ayudarnos a controlar nuestro peso.

Es un gran depurativo intestinal (gracias al ácido acético) y ayuda a combatir el estreñimiento ya que las bacterias malignas que nos ocasionan gases y putrefacciones mueren ante su contacto.
Aquellas personas con digestiones muy lentas e hinchazones notarán una gran mejoría. Así pues nos ayudará a deshincharnos y perder volumen.

Gran poder saciante. Está comprobado (y lo podéis experimentar) que beber agua con vinagre de manzana durante las comidas hace que nos sintamos saciados antes.
Su riqueza en vitamina A le confieren efectos muy positivos para la sequedad de la piel y de todas las mucosas del cuerpo (especialmente la del ojo) Hemos de recordar que muchas personas que hacen dieta se quejan de pérdida de tono e hidratación de su piel.

Tiene un buen efecto diurético ya que es muy rico en Potasio y ayuda a alcalinizar un poco nuestro Ph sanguíneo. Eso hace que, aunque orinemos más, no perdamos Potasio (ocurre al tomar la mayoría de los diuréticos) y evitamos los mareos, calambres y cansancio habituales.

Podemos decir que en general provoca en el organismo un efecto depurativo y remineralizante. Las personas que toman el vinagre de manzana se sienten, en general, más ligeras y saludables.

¿Cuál es la dosis adecuada de vinagre de manzana?

CON LAS COMIDAS EN MEDIO VASO DE AGUA.

Como norma, lo ideal es una cucharadita de las de postre de vinagre de manzana, en medio vaso de agua con una cucharadita de algún endulzante como la miel, Estevia, Agave o melaza o azúcar de caña. Lo podemos tomar antes de las tres comidas principales.

A veces hay que adecuar la dosis de vinagre de manzana a nuestro organismo (hay personas que se sienten mejor poniendo menos vinagre o tomándolo sólo una o dos veces al día. Otras notan una mejor digestión tomándolo después de las comidas)



Sólo es válido el vinagre de manzana. No el vinagre de vino.

El buen vinagre de manzana no está refinado y si no los ponemos a la nevera suelen crear, al cabo de unos días, una especie de velo en el interior, que es poco agradable. Lo podemos filtrar y continua siendo bueno para tomar.

LO PODEMOS TOMAR CON EL TÉ QUE CONSUMIMOS HABITUALMENTE


A nuestro té le adicionaremos dos cucharaditas de vinagre de manzana y dos cucharaditas de miel de abeja, revolver bien.

Reduce el peso: tomar dos cucharadas de este té con cada comida.

Alergias: para la rinitis alérgica

Caída del cabello: estimula el crecimiento de nuevo cabello.

Estreñimiento: con un vaso de este té diario.

Dolor de cabeza: hacer inhalaciones usando el té.

Presión alta: Este té regula la presión y la mantiene saludable.

Memoria: Tomar tres vasos al día para estimular la memoria e incrementar el poder de su cerebro.

Venas varicosas: Aplicar el té pero sin la miel sobre las venas varicosas por la mañana y la noche.

Afrontar el cáncer de forma holística, Dr. Alberto Martí Bosch.



Rassouli




“Para solucionar un problema primero hay que entender el problema”.


UN NUEVO ENFOQUE: EL ASEDIO

-¿Cuáles son las bases de su protocolo?

-A los oncólogos, a la hora de tratar el cáncer, se nos ha enseñado una medicina que se basa en destruir las células tumorales en lugar de intentar restaurar las rutas metabólicas que son las que han sido dañadas y finalmente llevan al desarrollo del tumor. Y lo que se trata es de entender que si modificamos el “terreno” es posible hasta revertir la evolución de las células tumorales o provocar su suicidio o apoptosis. Se nos dice que cuando aparece un tumor lo primero que hay que hacer, si se puede, es “cortarle la cabeza”; es decir, usar la cirugía. Y en caso de no poderse se plantea entonces la radioterapia; es decir, achicharrar al tumor, “enviarlo a la hoguera”; bueno, más bien llevar la hoguera hasta él. La otra opción sería la quimioterapia, es decir, “envenenarlo”. Y se añade gratuitamente que si todo eso falla no se puede hacer nada más. En suma, al oncólogo moderno se le sugiere que puede “cortar, quemar o envenenar”, acciones más propias del siglo XII que de un sofisticado siglo XXI. Realmente patético. Es verdad que a veces hay que afrontar el problema de tener que eliminar un tumor porque su crecimiento puede poner en riesgo el funcionamiento de un órgano vital, pero en tal caso lo inteligente es seguir una cuarta vía de carácter igualmente bélico cuyo origen, puestos a jugar con las comparaciones metafóricas, también podríamos encontrar en el siglo XII y en los anteriores, pero que es mucho menos agresiva. Porque, ¿qué se hacía en la antigüedad ante una ciudad que se quería conquistar y era difícil de batir? Asediarla. Dejarla sin agua ni comida cortando sus rutas de abastecimiento y modificando el entorno para que nadie pudiera entrar o salir. Y luego sentarse a esperar o reforzar el asedio con máquinas y herramientas de asalto. El asedio ha funcionado toda la vida así que se me ocurrió la idea de incorporar ese sistema a la lucha contra el cáncer, para lo cual era imprescindible entender las condiciones de supervivencia de la célula tumoral frente a la célula sana. Hoy sabemos que la célula sana vive en un medio alcalino rico en oxígeno, usa muy poco sodio para vivir y utiliza proteínas levógiras -con giro a la izquierda- que son estables en él. Por el contrario, el paciente que desarrolla un proceso oncológico entra en acidosis metabólica -es decir, el terreno se acidifica- y hay entonces escasez de oxígeno –a eso le llamamos hipoxia– lo cual obliga a las células sanas a mutar si no quieren morir. Verá, las células sanas consiguen su energía por oxidación; es decir, gracias al oxígeno generan Adenosin Trifosfato o ATP -por sus siglas en inglés- que es la molécula base de la energía celular. Pero cuando el terreno se acidifica y el oxígeno escasea sólo tiene una alternativa si no quiere morir: encontrar otra manera de obtener energía. Y esa posibilidad existe y la explica el llamado Ciclo de Krebs. Sencillamente en lugar de oxígeno el cuerpo utiliza ácido pirúvico mediante un fenómeno conocido como glicolisis que le permite obtener moléculas de ATP, pero que generando también ácido láctico y alcohol como residuos. Se trata pues de una ruta anaeróbica -sin aire- para sobrevivir. Es decir, la célula sana aeróbica que vive en terreno alcalino se vuelve anaeróbica, pero en un entorno tan ácido que para poder soportarlo tiene que alcalinizar su núcleo, su citoplasma, para lo cual se carga de sodio de un modo desmesurado. Y asimismo utiliza para alimentarse proteínas dextrógiras en lugar de levógiras ya que las mismas viven en medios ácidos. En suma, todo tumor vive en un medio ácido pobre en oxígeno, cargado de sodio, y alimentándose de proteínas dextrógiras. Luego si queremos neutralizarlo sin atacarlo, ¿qué habrá que hacer? Pues usar la táctica del asedio. Y para ello hay primero que desacidificar el terreno alcalinizando al paciente. Lo que se logra erradicando los ácidos que se han acumulado en el organismo. En este ámbito es por eso clave la alimentación -hay que eliminar de la dieta todo lo que acidifica y eso incluye el alcohol, el café, el tabaco, el azúcar, los lácteos, los hidratos de carbono refinados, la carne roja- y tomar periódicamente baños de agua caliente con sal marina. En segundo lugar debe seguirse una dieta hiposódica, es decir muy baja en sodio o sal. Nunca he entendido que se le prohíba la sal a un hipertenso o a alguien que tiene mal el riñón o el corazón, y no se le sugiera lo mismo a un enfermo de cáncer. Tercero, es preciso aportar al sistema enzimas proteolíticas de acción selectiva, enzimas con capacidad para eliminar las proteínas dextrógiras dejando intactas las levógiras. Y aquí hay que recordar el extraordinario trabajo de D. Fernando Chacón, creador del Bio Bac, producto que logra exactamente eso. En suma, si eliminamos las proteínas dextrógiras dejando a las células tumorales sin comida, hacemos una dieta hiposódica -sin sodio las células cancerosas no pueden mantener la estabilidad de la membrana y el citoplasma- y reducimos el nivel de ácidos, el medio se vuelve alcalino y rico en oxígeno. Y el oxígeno es tóxico para la célula tumoral anaeróbica. En definitiva, para que las células cancerosas mueran basta modificar su entorno porque no sobreviven en terrenos alcalinos y oxigenados. Da un resultado excelente. Por eso cada vez son más abundantes los casos de remisiones entre los enfermos de cáncer que siguen este protocolo.

-¿La dieta es pues el primer elemento clave en toda estrategia curativa?

-Siempre nos habían aconsejado no comer carne los viernes y muchas tradiciones reclaman la práctica del ayuno -al menos un día a la semana- pero nadie nos ha explicado claramente por qué. Sin embargo ya Galeno entendió la necesidad de depurar el cuerpo, bien a través del ayuno, bien siguiendo dietas vegetarianas. Las curas a base de limón, cebollas o uvas vienen de la época de los romanos. Y como el 90-95% de las frutas y verduras es básicamente agua, quien se alimenta un tiempo sólo con ellas limpia los órganos encargados de filtrar la sangre de los residuos metabólicos y tóxicos, es decir, los pulmones, los riñones y el hígado. Filtros que si se obstruyen llevan al organismo a intoxicarse y acidificarse. A todo el mundo se le explica que cuando el filtro del coche está sucio hay que cambiarlo, pero a nadie se le dice que cuando los filtros del cuerpo están sucios hay que limpiarlos. Pues bien, ayunar o hacer una dieta vegetariana cada cierto tiempo ayuda a limpiar los filtros y a mantener el organismo en un entorno alcalino. Obviamente si a la dieta se le agrega la ingesta de determinadas plantas -las hay específicas para cada órgano- mejoramos aún más la limpieza. Porque hay plantas que limpian los pulmones (tomillo, gordolobo, yantel), plantas que limpian el hígado (alcachofera, cardo mariano, diente de león, boldo, desmodium) y plantas que limpian el riñón (té verde, cola de caballo, arenaria). Así que podemos coger tomillo, alcachofera y té verde, por ejemplo, y obtener un remedio para limpiar a la vez los tres órganos. En pocas palabras, podemos eliminar ácidos a través del hígado, de los pulmones y de los riñones así como a través de la piel con baños de agua caliente con sal marina gracias a la ósmosis. Y conseguir la deseada alcalinización.

-¿Sugiere usted a todos sus pacientes que eliminen de su dieta la carne?



-Nosotros sugerimos hoy una dieta ovo-lacto-vegetariana porque empezamos utilizando una exclusivamente vegetariana y vimos que al final había desequilibrios en el organismo. Con una dieta en la que también se comen legumbres, huevos y queso la persona se encuentra más equilibrada pero la idea sigue siendo reducir la ingesta de proteínas. La OMS explicó ya en 1985 que la dieta ideal debe contener un 85% de proteínas vegetales y sólo un 15% de origen animal. Y nosotros estamos comiendo proteínas animales muy por encima de ese porcentaje. Mucha gente ignora que una dieta excesivamente proteica acidifica. Así que si hablamos de 4 comidas al día –desayuno, comida, merienda y cena- lo que hay que hacer es reducir la presencia de proteínas animales de un máximo de 28 veces posibles a 4. Consumiendo lentejas, garbanzos y alubias como fuente de proteína vegetal lunes, miércoles y viernes, y pescado, pollo o ternera los martes, jueves, sábados y domingos a mediodía (tanto carne blanca como roja y pescado blanco o azul). También tengo que decir que es un error comer huevos por la noche, práctica muy habitual. El huevo tiene una gran carga grasa y una alta cantidad de albúmina. Nosotros recomendamos ingerir por ello sólo dos o tres a la semana y lo hacemos coincidir con el día vegetariano. Pueden pues tomarse en el desayuno o en la comida aunque nunca en la cena. Como decía Sancho Panza -¿o fue Don Quijote quien aleccionaba a Sancho sobre los asuntos del yantar?-, hay que “desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo” pues “de grandes cenas están las sepulturas llenas”. Por supuesto damos al paciente la opción de cenar un día de forma extraordinaria porque también nos dice la sabiduría popular que “una vez a la semana, cosa sana”. En definitiva, la dieta debe ser especialmente suave por las noches: verduras, fruta, arroz o, simplemente, una ensalada. La clave está en el hígado, porque para que éste pueda llevar adelante la digestión necesita la presencia de una hormona -el cortisol- que sólo se encuentra en sangre cuando hay sol. Y como nuestros hábitos sociales nos hacen cenar cuando éste se ha ocultado -y por tanto, cuando su nivel en sangre es muy pobre- hacer una cena copiosa obliga a una digestión muy pesada. Y si se logra es gracias a que el hígado recibe de la glándula suprarrenal una hormona alternativa, la adrenalina -u hormona del estrés-, que ésa sí está disponible las 24 horas. Por eso después de una cena pesada es tan habitual que uno tarde en dormirse o se vaya a la cama con el corazón acelerado. Además hay que tener en cuenta los ritmos circadianos: de día el hígado se encarga de asimilar las proteínas que ingerimos pero de noche su función es básicamente drenar bilis. Y es el cortisol el que determina la inversión de trabajo para que de ser un órgano asimilador pase a ser un órgano drenador. Así que si estresamos el hígado todos los días haciéndole asimilar cuando debiera estar drenando, éste no va a eliminar luego adecuadamente los residuos metabólicos, con lo que al final se resiente. Se lo digo siempre a los pacientes: el problema con la alimentación no está normalmente tanto en lo que comemos como en los desechos que no eliminamos. Cuando el cuerpo no puede drenar las toxinas las va reteniendo y nos vamos autointoxicando, acidificándonos, abonando con ácidos el terreno para un posible asentamiento tumoral.


LA BAÑERA, UNA AUTÉNTICO BALNEARIO CASERO



-El segundo pilar básico de su protocolo para una buena desintoxicación y alcalinización son los baños de agua caliente con sal marina. ¿Puede explicarlo con más detalle?

-En un principio me planteé seriamente cómo conseguir un sistema terapéutico eficaz y simple para ayudar al paciente, porque éste ya tiene bastantes problemas con su enfermedad para que nosotros le generemos más. Y a ello me ayudaron los trabajos de la doctora Josefina San Martín Bacaicoa -catedrática de Hidrología Médica en la Universidad Complutense de Madrid- y de Schneider, sobre el mundo del termalismo.

Con ellos comencé a comprender que los baños termales son una excelente solución terapéutica. ¿Por qué son útiles los balnearios? Porque sus aguas son minerales y termales. Es decir, se trata de agua caliente que contiene cloruro sódico y cloruro potásico en una concentración superior a 20 gramos por litro. Y es agua salina en una concentración superior a la del mar y a la de nuestro plasma ya que éste tiene 9’4 gramos de sal por litro y la de los balnearios anda por los 20 gramos por litro. Pues bien, cuando uno se sumerge en un lugar donde el agua está caliente enseguida se le dilatan los poros de la piel. Pero como además está muy salada y nuestros cuerpos son en un 70%-80% agua, resulta que al meternos en ella se produce el fenómeno que conocemos como ósmosis, de forma que el agua de nuestro cuerpo sale arrastrando toda clase de toxinas y sales minerales a través de los poros hacia el exterior. Con lo que también la sal sale fuera del núcleo de las células y éstas se alcalinizan. Esto me hizo entender el concepto de las “sales de baño”. Siempre me pregunté qué sentido tenía echar sal al baño. Entonces lo entendí. Bueno, pues las bañeras que la mayoría tenemos en el hogar pueden convertirse en balnearios caseros de alto rendimiento y bajo costo. De hecho ¿quiénes fueron los primeros que tuvieron bañera en casa? La gente de clase acomodada. Piénsese que en los años 40 del pasado siglo XX la gente pobre no tenía ni baño. Quienes iban a los balnearios pertenecían a la clase acomodada porque un balneario ni era ni es barato. Una estancia de un mes puede costar más de 3.000 euros en la actualidad. Algo que ni un rico paga con gusto ya que éste suele ser alguien que lo que busca es cómo obtener lo que quiere sin pagar por ello. Así que cuando los ricos se dieron cuenta de que los balnearios curan -aunque ignoraran por qué- se decidieron a estudiar cómo tener alguno siempre a su disposición pero sin pagar tanto por ello. Entonces les contaron que el agua de los balnearios cura porque sus aguas son termales. A lo que el rico responde: “¡Que me pongan una terma en casa”. Es que las aguas de balneario son minerales, les dicen luego. Y entonces preguntan qué minerales llevan, hablan con algún químico y éste les explica que en las aguas de balneario hay 20 gramos de sales por litro de agua. Así que los ricos, aleccionados, encargan bañeras sabiendo que deben llenarlas hasta la mitad -para que haya unos 100 litros de agua- y luego agreguen dos kilos de sal marina. De esa forma la proporción de sal será también de 20 gramos por litro. Y ya tienen un gradiente osmótico. Resumiendo, las bañeras caseras son en realidad artilugios terapéuticos muy eficaces que nadie nos ha enseñado a utilizar. Porque cuando el agua caliente dilata los poros de la piel y éstos se abren el organismo transpira eliminando anhídrido carbónico (CO2) a la vez que expulsa grasas, amoníaco y ácido úrico. Y todas esas fracciones ácidas que eliminamos a través de la piel en la bañera ya no necesitan ser desechadas por los pulmones, los riñones y el hígado con lo que les evitamos que tengan que filtrarlas ellos. Basta en suma agua caliente –no hace falta que queme- y dos kilos de sal marina en la bañera para configurar un mecanismo sencillo de alcalinización rápida –media hora de baño diario bastan- a disposición de cualquiera. Y barato. Tales baños suponen una diálisis percutánea, una especie de pulmones, riñones e hígado artificiales de alto rendimiento y bajo coste que casi nadie usa porque no se lo han explicado.

-Bueno, no todo el mundo -y pienso especialmente en las personas mayores- se puede permitir entrar y salir de la bañera todos los días.

-Siempre hay alternativas. A la gente mayor que no puede o debe entrar en la bañera para evitar riesgos mayores le digo simplemente que no se meta. Basta que se siente en una silla, coja un barreño pequeño donde quepan unos diez litros, eche en él agua caliente y un cuarto de kilo de sal marina para mantener la proporción de la que hablábamos y lo disfrute. Es verdad que la superficie corporal expuesta es menor pero tres baños de pies al día equivalen a un baño completo. Puede hacer por tanto diez minutos por la mañana, diez al mediodía y diez por la tarde-noche. Y respecto a la temperatura siempre les digo a los pacientes que deben sentirse a gusto. Hay personas a las que les va bien 25 grados y otras a las que les van 30. Con 30 grados a la sombra ya se suda… y la cuestión es sudar. Redescubramos a Galeno, o si se quiere, a nuestras abuelas que curaban siempre con cuatro elementos. Lo primero que hacían nuestras abuelas en cuánto decías ¡ay! -y daba igual lo que te ocurriera- era prepararte una lavativa. Y luego nos daban un caldo de pollo o gallina, o un caldo de verduras, o una compota de manzana o pera, o un arroz caldoso, y con eso -la lavativa y el caldo- ya tenían su cura de aguas. El tercer pilar que proponían era una buena sudada. Todo lo arreglaban con una buena sudada. Cuando las abuelas no tenían bañera -lo comprobé cuando ejercí la medicina rural en la comarca de la Segarra en Barcelona- ponían agua a hervir, llenaban botellas de cristal con el líquido a 70-80º, las envolvían con toallas -para que el cristal no quemara la piel- y colocaban luego tres botellas a cada lado del enfermo añadiendo cuatro mantas encima. ¡Y no veas tú qué sudada! Bueno, también usaban hierbas medicinales porque a diferencia de la generación actual conocían bien sus propiedades terapéuticas.

-¿Cuál es el fin primordial de una lavativa?

-Desintoxicarse, y por tanto, proteger el hígado. Un colon tóxico a quien más afecta es al hígado. Y voy a explicarlo de una forma muy expresiva: al lado de cada inodoro hay en todas las casas una escobilla porque la suciedad se pega y cuando activas la cisterna los restos fecales quedan a menudo adheridos. Bueno, pues en nuestro intestino pasa lo mismo: por él transitan todos los días restos fecales y siempre quedan restos adheridos a la mucosa. Al punto de que con el tiempo puede llegar a formarse una auténtica carcasa de restos fecales pegados a la mucosa intestinal. Lo sabemos pero no lo valoramos. Y sin embargo tiene mucha importancia. Una de las funciones primarias del colon es recuperar el agua de la digestión y cursar el bolo fecal en estado sólido. Para hacer la digestión utilizamos de hecho casi cinco litros de agua que obtenemos con la que ingerimos al beber pero también con el agua presente en la comida -especialmente en frutas y verduras ya que en un 90-95% son agua- y en los jugos gástricos (hasta dos litros y medio). Todo ello sirve para hacer una gran sopa, emulsionar las grasas y micronizar los minerales y oligoelementos para que el intestino delgado lo absorba luego todo. Lo que llega pues al colon son sólo los restos no nutritivos, los restos fecales, si bien el organismo -que todo lo aprovecha- recupera el agua deshidratando para ello el bolo fecal. Y esa agua que se absorbe en el colon va a la sangre; es más, va primero directamente al hígado. Luego, si nosotros no hacemos una limpieza periódica del colon cada vez que éste recupera agua, ésta tiene que atravesar la carcasa de restos fecales antes de llegar a la mucosa, atravesarla y llegar al hígado y posteriormente a la sangre. Con lo que acabamos llevando a ésta una auténtica infusión de aguas fecales. En otras palabras, cuando el colon está muy sucio nos intoxicamos inevitablemente. Así que uno debe plantearse hacerse una limpieza de colon cada cierto tiempo. Si se puede, una buena hidroterapia de colon. Si económicamente no se puede, mediante la lavativa de toda la vida. Muchas veces lo que yo sugiero a mis pacientes es combinar la ingesta de aloe vera con la lavativa. La idea es que el enfermo ingiera durante una semana zumo de aloe vera para ayudar a desprender los restos adheridos y luego se aplique la lavativa. Basta entonces meterse un par de litros de agua templada/caliente para que el colon quede limpio.
HERRAMIENTAS DE ASALTO

-Luego en su teoría del asedio las distintas terapias que sabemos también utiliza -como la Hipertermia, la Ozonoterapia, la Biorresonancia, etc.- jugarían entonces el papel de las antiguas herramientas de asedio: escalas, arietes, catapultas…

-Se trata de herramientas terapéuticas útiles que al no producir además efectos secundarios negativos pueden agregarse al tratamiento. Ayudan a que la respuesta sea mucho más rápida. Dicho esto debo reconocer que para mí, en particular, hay un antes y un después en los resultados que obtenía hasta noviembre del 2008 y los que observo desde entonces cuando empecé a aplicar los protocolos de los doctores Banerji. Estos dos médicos hindúes, a los que he tenido la fortuna de poder acompañar durante nueve días enteros en su hospital de Calcuta viéndoles trabajar, tienen el mérito de haber simplificado la Homeopatía. Sencillamente, atienden en ese centro junto a sus ayudantes a tal cantidad de personas al día –¡unas 3.000!- que han podido constatar en poco tiempo que hay remedios realmente universales con campos de acción muy concretos según la dilución que se utilice. Y eso facilita mucho elegir el remedio homeopático.

Por ejemplo, han observado que el Arsenico album a la 3 CH tiene un tropismo y una acción concreta sobre la mucosa gástrica, a la 6 CH la acción la tiene sobre las mucosas de las vías respiratorias altas, y a la 200 CH actúa sobre la piel. Y que la gente responde siempre; en mayor o menor grado pero responde. Por mi parte, antes de conocer a los Banerji utilizaba la Homeopatía simplemente para tratar de que el paciente respondiera lo más rápido posible a los tratamientos. Y me ponía muy contento al ver que gracias a ello no sufrían anemia y los vómitos eran escasos o no los tenían. Muchos no necesitaron transfusiones de sangre, se levantaban bien por la mañana, se sometían a sus sesiones de quimio, llegaban a casa, se tomaban un baño y hacían vida normal por la tarde sin apenas deterioro físico. Y encima remitían más rápido de lo esperado. Pero ahora lo que estamos viendo con los protocolos de los Banerji no es que remitan rápido sino que remiten rapidísimo. La acción antitumoral es tan espectacular que algunos casos se han publicado hasta en Oncology y se han interesado ya por sus trabajos y protocolos desde el Anderson Cancer Center de Houston (Texas, EEUU) y la Universidad de Texas hasta el Hospital Presbiteriano de Nueva York. Hoy estos centros reconocen que sus protocolos funcionan y actúan al nivel del ADN en la célula tumoral. Es un avance importantísimo. En fin, toda herramienta que ayude a afrontar una enfermedad como el cáncer es buena, pero es que además ninguna de las que yo utilizo obliga al paciente a elegir, a tener que dejar algo. Son todas complementarias.

-¿Y cuál es el papel de las vitaminas, minerales y oligoelementos en su protocolo?

-Básico. Pero elegimos las que vamos a suministrar al paciente -para mejorar el rendimiento de su organismo- no tanto por el tipo de tumor sino por la respuesta que se obtiene, porque no todos los enfermos responden igual a los mismos productos. Para el riñón, por ejemplo, sabemos que es bueno el complejo de vitaminas B que es además diurético. Cuando uno toma vitamina B la orina se vuelve inmediatamente muy amarilla ya que activa la función renal y se excreta por el riñón. Las vitaminas del complejo B son sobre todo hepatoprotectoras y mejoran la coleresis o secreción de bilis hepática además de ser antianémicas, antineuríticas y mejorar la conducción a nivel de la placa motora del corazón. Sabemos asimismo que el sistema inmune del paciente oncológico está muy deprimido porque en un medio ácido no trabaja bien. El pH de la sangre en condiciones normales es de 7’4, es decir, ligeramente alcalino, y, por tanto, si se recupera la alcalinidad el sistema inmune volverá a trabajar adecuadamente. Y es que nada funciona de forma aislada. Por ejemplo, para que pueda haber unión entre una inmunoglobulina y un virus se necesita el concurso sinérgico de las vitaminas A, C y E. Así que lo suyo es añadir tales elementos para conseguir que los sistemas inmunitarios sean también competentes. Y otro tanto pasa con otras sustancias ortomoleculares. Sabemos que hay minerales como el selenio o el germanio 132 que tienen una gran potencia antioxidante y por eso los añadimos. En definitiva, la idea fundamental de nuestro tratamiento es la de potenciar los sistemas de defensa del cuerpo. Se consiguen unas respuestas terapéuticas extraordinarias dejando que sea el propio organismo el que resuelva la enfermedad. Nosotros nos limitamos a señalar al enfermo la ruta y a sugerirle luego -si procede- pequeñas modificaciones según sea su evolución. A fin de cuentas cada paciente es un mundo.

-¿Cree usted que ha cambiado algo la mentalidad de los oncólogos respecto de la medicina natural en los últimos años?

-Poco a poco… pero sí. Puedo decirle que hay ya bastantes oncólogos y radiólogos de distintos lugares de España que llevan tiempo enviándome pacientes para que les desintoxique porque reconocen abiertamente que haciéndolo sus tratamientos van mejor. Otra cosa es que lo pidan aún con la boca pequeña y que su petición siempre vaya acompañada de la coletilla “Mira, Alberto, esto que se quede entre nosotros”. Pero la apertura es cada vez mayor. Claro que hay una especie de run-run entre los pacientes en las salas de espera sobre la eficacia de lo que hacemos y al final todo se sabe. Bueno, no es menos cierto que quienes más pacientes nos mandan son los enfermeros/as porque también son quienes tienen más contacto directo con los pacientes. Como es cierto que cada vez más médicos entienden que la Medicina Biológica o Naturista no es una “medicina complementaria” ni una “medicina de confrontación”. Es simplemente Medicina.




DIETA PARA DESHINCHARSE,





1. Retira la sal y en una semana habrás perdido líquidos sin esfuerzo.

2. Nada de café, pásate a las infusiones. Hay infusiones diuréticas que se pueden tomar los días en que se retienen más líquidos (menstruación, insomnio, nervios, estrés, etc.). Recuerda que las plantas más diuréticas son: diente de león, semillas de apio, cola de caballo…

3. Toma alimentos crudos. Las frutas son ricas en potasio, mineral diurético, y muchas verduras son depurativas.

Para tomar entre horas, plátano o banana, fresas, melocotones o duraznos… Para empezar las comidas, escoge verduras como los espárragos, las espinacas, los berros, el apio, la zanahoria, la cebolla, puerros, etc.

4. El té, tu bebida del verano. El té verde, por sus propiedades diuréticas y por su bajo contenido en cafeína. El té verde, también te aporta salud en forma de sustancias fitoquímicas como las catequinas antioxidantes.

5-Este jugo mejora la digestión y, a la vez, contribuye a la eliminación de líquidos acumulados en el organismo.

Ingredientes

1 toronja o pomelo
1 manzana picada
1/4 de bulbo de hinojo picado
Agua (la necesaria)
Preparación:

Lava y partir en dos la toronja, luego extrae el jugo de la toronja.
Lava y pica la manzana y el bulbo de hinojo.
Pon los ingredientes en la licuadora y a batir por unos segundos.

Cuela el preparado y toma un vaso por la mañana cada tercer día hasta que la retención de líquido desaparezca.


DOLOR DE CUELLO Y CERVICALES : EJERCICIOS.









Ejercicios para realizar sentados:

1)Siéntate en una silla cómoda que deje tu espalda recta.
Entrelaza los dedos detrás de la cabeza.
Ejerce una ligera presión con las manos llevando tu cabeza hacia abajo.
Mantenlo así 10 segundos.
Deja de hacer presión y reincorpora tu cabeza.
Repite el ejercicio diez veces .
Este ejercicio es bueno para los músculos de la zona trasera del cuello.

2)Manteniendo la espalda recta tira el cuello hacia atrás y realiza un movimiento circulatorio. Puedes hacerlo varias veces y en los dos sentidos, es decir, 5 hacia la derecha y 5 hacia hacia la izquierda alternado derecha e izquierda.


3)  También con la espalda recta inclina la cabeza primero hacia una lado y luego hacia el otro. Intenta llegar hasta lo máximo que puedas pero sin tener que forzar el cuello. De forma natural.

Estos dos últimos ejercicios te ayudarán con los músculos laterales del cuello.


Ejercicios para hacer de pie:


1) El primer ejercicio sirve los músculos laterales de para los músculos laterales del cuello.

Con la manos derecha coge el lado izquierdo de la cara pasando por encima de la cabeza.
Realiza una ligera presión para llevar la cabeza hacia el hombro del brazo que has levantado. Así ayudas a relajar los músculos.
Realiza el mismo ejercicio con el otro lado.
Debes mantener la posición de 5 a 6 segundos.
Repite el movimiento 12 veces para cada lado.

2) En el siguiente ejercicio debes mantener la espalda bien recta. Mueve la barbilla primero hacia dentro y luego hacia fuera.
Es un movimiento parecido al que hacen las gallinas.

Tienes que tratar de llegar al máximo de lo que te permita hacer el movimiento pero sin forzarlo. Como antes.



Ejercicios para hacer sobre colchoneta dura:

Echado sobre tu espalda,  coloca una almohada con forma cilíndrica detrás de tu cuello y relájate en esa posición durante cinco minutos.
Realizar el ejercicio estirando el cuello y realizando una presión en sentido inverso con la mano. 
Con este ejercicio lograrás descargar el peso de las vértebras del cuello.


Aviso: No fuerces nunca los movimientos del cuello. En los momentos que debes ejercer presión nota esta presión pero sin forzar.



Uno de los más típicos calmantes para dolores cervicales que existe es el sauce. Esta planta, debido a su alto contenido de salicina, es genial para esta clase de problemas. Se prepara una infusión con un poco de su corteza y se bebe, siendo su principio activo el mismo que el de las aspirinas.

Uno de los más típicos desinflamantes que se emplean en casos de dolor cervical es... el abedul. Las hojas de esta planta, también infusionadas y bebidas como en el caso anterior, tienen una gran acción sobre las contracturas y pueden resultar muy útiles para esta clase de problemas.


No hay que olvidarse, además, de algunas infusiones de hierbas como el romero, el tomillo o la salvia, que pueden aplicarse externamente y son muy útiles para problemas musculares y contracturas en general. En este caso, hay que aplicar con masajes.


EL MITO DE LA LECHE Y EL CALCIO

eju.tv



100gr de Leche tiene 118mg de Calcio (pasteurizada, solo le tiene 59mg)
100gr de Brocoli tiene 130mg de Calcio
100gr de Almendra tiene 250mg de Calcio
100gr de Ajonjolí (Sésamo) tiene 1160mg de Calcio
100gr de hoja de coca tiene 2097mg de Calcio

Además muchos científicos han comprobado que el consumo en exceso de la leche, produce Cáncer de Mamas, Cáncer de Próstata, Quistes en los Ovarios, Tumores, desarreglos hormonales y en la menstruación.

Actualmente en todo el mundo, las vacas reciben altas dosis de Lactotropina, lo cual provoca agrandamiento de las ubres y un aumento de la producción lechera en un 40%. La Lactotropina aumenta la cantidad de hormonas animales y sintéticas en la leche de un 75%, lo cual genera a los humanos un sinfín de desarreglos hormonales y metabólicos.

Fuente: Dr. Sacha Barrio Healey


taringa.




"Muchas personas son ya conscientes de que la leche de vaca produce más mucosidad que cualquier otro alimento, un moco espeso que obstruye el sistema respiratorio y que favorece ciertas enfermedades. La fiebre del heno, el asma, la bronquitis, la sinusitis, los resfríos, la secreción nasal y las infecciones de oído pueden ser favorecidas por esta mucosidad, como así también causa de 
alergia. Este hecho puede comprobarse dejando de consumir lácteos por un tiempo.
"Un grupo estadounidense de médicos independientes, el PCRM (Comité de Médicos por una Medicina Responsable), aporta grandes razones basadas en estudios científicos para eliminar los lácteos de la dieta.
· Los productos lácteos aportan cantidades importantes de colesterol y grasa a la dieta, que pueden aumentar el riesgo de diversas enfermedades crónicas incluyendo las enfermedades cardiovasculares.
· Diversos tipos de cáncer han sido relacionados con el consumo de lácteos, como el de ovario (por la incapacidad de descomponer la galactosa) y los de mama y próstata (presumiblemente asociados al aumento de una sustancia que contiene la leche, llamada IGF-1).

· La intolerancia a la lactosa es común en muchas personas, especialmente entre los de razas no caucásicas. Los síntomas, que incluyen molestias gastrointestinales, diarrea y flatulencia, suceden 
porque estos individuos no poseen los enzimas que digieren la lactosa.
· El consumo de leche puede no proporciona una fuente fiable de vitamina D en la dieta. En muestreos de leche se han encontrado variaciones significativas del contenido de vitamina D, con algunas muestras que presentaban hasta 500 veces el nivel indicado, mientras que otras poseían poca o ninguna.

· Se emplean hormonas sintéticas para que las vacas lecheras aumenten la producción de leche. Como las vacas están produciendo cantidades de leche que la naturaleza jamás previó, el resultado 
obtenido es la mastitis, o inflamación de las glándulas mamarias. Su tratamiento requiere el uso de antibióticos, cuyos restos y de las hormonas se encuentran en muestras de leche y otros lácteos.
"Ningún animal en estado libre se alimenta de leche fuera del periodo de amamantamiento y a pesar de ello no padecen deficiencias de calcio. ¿Por qué? Sencillamente porque las dietas que ingieren les proporcionan todos los nutrientes que necesitan para su estado de salud normal, de forma instintiva saben qué deben comer y están preparados para extraer de esos alimentos todo lo necesario. El problema es del ser humano, que ha perdido esa referencia instintiva su dieta está tan desnaturalizada que invariablemente incorpora un exceso de ciertos factores y una carencia de otros.

"Relacionado con el calcio, se ha construido un mito infundado que asocia la falta de calcio en el organismo con la falta de calcio en la dieta. Nada más lejos de la realidad, por mucho calcio que se 
añada a la dieta, si los hábitos de vida en conjunto son incorrectos, las pérdidas de calcio seguirán representando un problema. Muchos pueblos indígenas con unos niveles relativamente bajos de calcio en la dieta obtienen suficiente calcio para mantener huesos robustos de por vida, gracias a los factores benéficos de su estilo de vida global.

"En este sentido, existen ciertos estudios que arrojan resultados destacables. El Estudio de Salud de Enfermeras de Harvard, que controló a más de 75.000 mujeres durante 12 años, mostró que el 
aumento del consumo de leche no tiene un efecto protector sobre el riesgo de fracturas. De hecho, el consumo superior de calcio procedente de los lácteos estaba asociado a un mayor riesgo de fracturas.
"Por otro lado, tenemos el Estudio de Nutrición Cornell-Oxford-
China, conocido como Proyecto China por haber sido realizado en China continental y Taiwan. Es un estudio masivo sobre más de 10.000 
familias diseñado para estudiar la dieta, el estilo de vida y las enfermedades de la población. Mediante la investigación simultánea de enfermedades y características dietéticas, como ningún otro estudio científico hasta la fecha, el proyecto ha generado la base de datos más completa del mundo sobre las múltiples causas de la enfermedad. En este estudio se observó que los chinos (que tradicionalmente nunca han consumido lácteos y en general su ingesta de calcio es baja), presentan un riesgo muy inferior de osteoporosis.

Las conclusiones demuestran, entre otras cosas, el papel des-mineralizante de la leche animal en el adulto. Cuando los chinos introducen la leche en sus dietas, se produce un aumento de la osteoporosis. Este hecho parece paradójico, puesto que los chinos bebedores de leche consumen cuatro veces más calcio que los chinos que no la ingieren. No deberíamos sorprendernos por estos resultados, es bien conocido que la osteoporosis es una enfermedad de los países occidentalizados, fuertes consumidores de productos lácteos, que supuestamente la previenen.

"Según el equipo de Hsiu y Funk (Universidades de Taipeh y Los Ángeles), la osteoporosis aumenta de forma espectacular en aquellas personas que sin haber tomado nunca leche animal, comienzan a 
tomarla. Esta pérdida de calcio puede ser debida a la acidez transitoria producida por el exceso de proteínas de los lácteos.
"Todo indica que los lácteos no ayudan a mantener huesos fuertes; se puede reducir el riesgo de osteoporosis eliminando el consumo de sodio y proteína animal en la dieta y aumentando el consumo de frutas y verduras, haciendo ejercicio, y asegurando un adecuado consumo de calcio procedente de vegetales tales como las hortalizas de hojas verdes, las legumbres y los frutos secos. Por ejemplo, una ración de brócoli contiene tanto calcio aprovechable como un vaso de leche, además de muchos otros nutrientes saludables.

"¿Cómo se pueden sustituir los derivados lácteos? El hecho de renunciar al consumo de productos lácteos puede acarrear problemas, no para la salud física sino de tipo social o psicológico, pues en el 
mundo actual se da un uso indiscriminado de productos lácteos, introducidos en las costumbres más cotidianas y formando parte de la gran mayoría de los alimentos elaborados que se consumen 
habitualmente. Renunciar a ellos da la impresión de no poder consumir casi ninguno de los alimentos habituales, y de restringir enormemente nuestra variedad dietética. La solución está, una vez más, en utilizar nuestra imaginación, explorar nuevos alimentos y buscar reemplazos eficaces.
En resumen, cualquier persona que se preocupe por la salud debe cuestionarse si el consumo de productos lácteos es realmente indispensable. Existen muchos indicios que en realidad pueden acarrear problemas de salud. La leche y demás lácteos no son necesarios en la dieta, y tenemos formas de reemplazarlos por otros alimentos más saludables. Así pues, ¿por qué seguir onsumiéndolos?

Una dieta sin lácteos puede cubrir todas las necesidades nutritivas y sin riesgos para la salud. En realidad, podemos alimentarnos perfectamente, sin tener carencias de ningún tipo, prescindiendo de 
los lácteos. La necesidad de sustituir los lácteos por otros alimentos responde a dos razones: una, la preocupación por el calcio; y la otra, el apego psicológico al "amamantamiento" diario.
Del calcio nos tendríamos que preocupar de las pérdidas más que del suministro e incluir en la dieta una buena cantidad de vegetales que contienen ese mineral.
Para los que necesitan seguir tomando un líquido blanco de sabor dulce suave, existe una amplia variedad de leches vegetales. Podemos obtener sabrosas y nutritivas "leches" de arroz, avena, almendras, avellanas, sésamo.

"Lait: le mythe du calcium" Jacques Ascencio. Revista Biocontact nº 62 (04/1997)



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