GRASA ABDOMINAL Y ESTRÉS.






La grasa de estómago causado por el estrés podría no responder a esfuerzos de dieta y ejercicio. El sistema endocrino humano, el regulador de todas las hormonas, podría desempeñar un papel activo en la grasa del vientre. 
La hormona del estrés cortisol está directamente relacionada con la acumulación de grasa abdominal. 
La activación de este producto químico puede añadir más grasa en el abdomen, lo que podría conducir a enfermedades crónicas como la diabetes. 

Aprende a calmar el sistema nervioso y luchar en las hormonas del estrés.

En situaciones normales, las células de nuestro cuerpo utilizan el 90% de la energía en las actividades metabólicas como reparación, renovación y elaboración de nuevos tejidos; sin embargo, cuando se produce una situación de alarma o estrés, el cerebro envía un mensaje para que nuestro cuerpo segregue cortisol; esta hormona hace que el organismo libere glucosa para manejar y resolver el episodio de estrés y de alarma.

Una vez que se supera la emergencia, los niveles hormonales vuelven a la normalidad, pero cuando el estrés es muy prolongado, caso que es muy común en nuestros días por el ritmo de vida que llevamos, y el nivel de cortisol se mantiene elevado por varios meses, produce daños a nuestro cuerpo. Uno muy notorio es la acumulación de grasa alrededor de los órganos. 


Todos estamos expuestos al estrés pero algunas personas reaccionan segregando más cortisol, los genes también juegan un papel muy importante, así como el estilo de vida y la edad también.

Síntomas de niveles elevados de cortisol:

Cambios de comportamiento e irritabilidad constante.
Falta de sentido del humor.
Sentimientos de ira y ganas de llorar.
Cansancio constante aunque no se realice ninguna actividad.
Dolores de cabeza, palpitaciones.
Hipertensión.
Problemas digestivos.
Calambres o dolores musculares.
Disminución de las defensas.
Pérdida de la memoria.

Puedes apoyar estos consejos con el uso de los siguientes suplementos que te ayudarán de manera natural a controlar el cortisol:

Vitamina C: por sus propiedades antioxidantes, controla los incrementos de cortisol.
Vitamina A: ayuda a minimizar los niveles de la hormona del estrés.
Ginseng: actúa sobre el cerebro y las glándulas suprarrenales para que detengan la producción de la hormona del estrés.
Regaliz: ayuda al buen funcionamiento de las glándulas suprarrenales.




  • Frutos rojos: Algunos frutos tales como frambuesas, frutillas, moras y arándanos contienen componentes como los flavonoides, que ayudan a regular el sodio, y las antocianinas, que inhiben laasimilación de grasas y azúcares.
  • Té verde: Estimula el metabolismo, regula la glucosa y disminuye la conversión de esta en grasa.
  • Almendras: Su índice glicémico permite controlar los niveles de azúcar y además contribuye a activar el metabolismo.
  • Cítricos: Las frutas cítricas como la naranja, el pomelo y el limón poseen un alto contenido de vitamina C, lo que favorece al organismo a procesar la grasa más rápidamente. Además, permiten combatir la insulina, que genera el aumento de peso.
  • Lácteos descremados: Tanto la leche, el yogurt como los quesos bajos en grasas poseen altos niveles de calcio, el que ayuda a romper las células de grasa.
Con estos alimentos en una dieta balanceada, libre de grasas perjudiciales, más 30 minutos de deporte o actividad física al día, podrás ver cómo de a poco esa grasa abdominal se desvanece para dejar al descubierto un abdomen plano, duro y saludable.

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