NERVIO CIÁTICO, COMO COMBATIR EL DOLOR NATURALMENTE.


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El nervio ciático puede llegar a irritarse o comprimirse, lo que produce síntomas como dolor, hormigueo, debilidad en las piernas y dificultad para sentarse; Puede tener muchas procedencias el dolor, ya sea por una hernia de disco, que genera presión sobre el nervio, o un trastorno del síndrome piriforme, que acorta este músculo o a una disfunción de la articulación, cuyas condiciones pueden causar dolor de tipo ciático.


 Este punto corresponde al meridiano de la vesícula biliar. Su nombre es HUANTIAO, significa SALTO DE LA CINTURA. Se utiliza para el dolor en el nervio ciático, parálisis en las piernas, reumatismo, dolor de rodillas, artritis, dolor de cadera, picor y lumbalgia; además, activa la energía y la circulación sanguínea de los miembros inferiores y cadera.

El punto está ubicado en las hendiduras de cada nalga. Para ubicarlo, párese sobre la punta de los pies (ver gráfico) y notará una hendidura en cada lado de las nalgas. Para un rápido efecto, se recomienda realizar la terapia con la siguiente pasta medicinal: licúe un trozo de jengibre pelado; después de licuarlo, añada una pizca de cúrcuma en polvo formando una pasta, la calienta un poco y realiza el masaje con los dedos: índice, medio y anular, en pequeños círculos con cierta presión por dos minutos. Hágalo por las mañanas y antes de dormir.




Ejercicios que ayudan a disminuir las molestias y dolores del nervio ciático.

EJERCICIOS DE YOGA PARA ALIVIAR EL DOLOR

 

Acuéstate en el suelo sobre tu esterilla de yoga (o similiar), con las piernas rectas y juntas. Dobla la pierna derecha hacia tu pecho, y pon una cuerda en la parte exterior del pie. Estira la pierna, aguantando fuertemente la correa con ambas manos, y estira la pierna. Mantén ambas piernas estiradas y tira hacia abajo la cuerda, para intentar acercar lo más posible la pierna hacia tu nariz.

Recuerda escuchar tu cuerpo y no hacer más de lo que te sientas bien. Lo más importante es mantener la pierna recta.

A continuación coloca las dos partes de la cuerda en la mano derecha, y lentamente deja caer la pierna hacia la derecha, de modo que quede perpendicular al cuerpo. Recuerda también en este paso mantener la pierna recta. Concéntrate en la respiración, y mantente en esta postura durante 30 segundos. Luego repite con el lado izquierdo

 


Pon las rodillas y las manos en el suelo, asegurándote que las rodillas estén directamente debajo de tus caderas y las manos un poco más adelante de los hombros. Separa bien todos los dedos de la mano, dejando los dedos índices paralelos. Siente la postura base bien firme en los 4 puntos donde estás apoyándote, asegurándote así firmeza y estabilidad en la postura.
Inhala mientras doblas los dedos de los pies hacia delante, y apoyándote en ellos levanta las rodillas del suelo, mientras vas exhalando. Debes sentir el peso de tu cuerpo en las manos y en la parte delantera de los pies (los talones quedarán un poco separados del piso), distribuyendo el peso de igual forma en manos y pies. Eleva las caderas de forma que tu cóccix y nalgas apunten hacia el cielo.

Con una exhalación, presiona la parte superior de los muslos hacia detrás y lleva los talones hacia el suelo. Estira las rodillas sin bloquearlas.
Estira bien los brazos desde las muñecas hasta los hombros y mantén la cabeza entre los brazos en línea con la columna. Lleva los hombros hacia detrás, de forma que la parte superior de la espalda forma una línea recta con los brazos. Tu cuerpo queda como una V invertida.
Mantén la postura durante unos minutos (de 1 a 3 aproximadamente), mientras respiras profundo y eres consciente de tu cuerpo y de la postura.


Párate en la posición de Tadasana, y separa los pies a unos 3,5 ó 4 pies de distancia uno de otro. Gira los dedos del pie derecho de forma que quede perpendicular a la pierna izquierda. Presiona hacia abajo la parte exterior del pie izquierdo y dobla la rodilla derecha, de modo que el muslo quede paralelo con el suelo, y la rodilla esté directamente sobre el tobillo.
Pon el codo derecho sobre la rodilla derecha y levanta el brazo izquierdo sobre la cabeza.



Acuéstate sobre tu esterilla de yoga y dobla las rodillas, con los pies lo más pegados a las nalgas que puedas. Mantén la separación de tus pies a la misma distancia de las caderas.
Exhala y presiona la parte interna de tus pies y tus manos activamente hacia el suelo, mientras empujas el cóccix hacia arriba, levantando, vértebra por vértebra, la columna del suelo. Intenta mantener relajadas las nalgas.

Los muslos deben estar paralelos y la barbilla alejándose del esternón. El pecho debe acercarse a la barbilla.
Concéntrate en la respiración, y mantén la postura durante 20 segundos. Baja con una inhalación lentamente, vértebra por vértebra, y repite 2 veces más.

Debes sentir como se estira toda la parte izquierda de tu cuerpo. Respira, y mantén la postura durante 30 segundos. Luego repítela con el otro lado.


En esta postura es fundamental que el cuerpo esté en una posición neutra.
Acuéstate sobre la esterilla de yoga y estira las piernas, y cuando estén totalmente extendidas, aflójalas. Verás que giran hacia afuera ligeramente. La distancia entre los talones y la corona de la cabeza es máxima.
Es muy importante mantener la simetría. El eje del cuello debe continuar el de la columna, los brazos y piernas deben estar en la misma línea.
Todo el cuerpo debe estar descansando y muy relajado.



Estos remedios te servirán para calmar el dolor de una ciatica o una hernia discal:

Aceite de hipérico
– Es ideal dar fricciones en la zona con aceite de hipérico porque tiene poder antiinflamatorio y analgésico.
– Si tenemos propensión a sufrir dolores en ésta zona, podemos hacer un preparado en un tarro, cubriendo las flores de hipérico con aceite vegetal. Hay que dejarlo en maceración un mes, trascurrido el cual se filtra y se guarda.

Germen de trigo
– Tiene vitaminas del grupo B, beneficiosas para el nervio ciático.
– Las cápsulas de germen de trigo pueden combinarse con levadura de cerveza para potenciar sus cualidades.

Cúrcuma
– Es una especia que se utiliza como colorante pero también tiene gran poder antiinflamatorio.
– Se puede hacer una infusión con una cucharada de polvo de cúrcuma. Cocer durante unos diez minutos en agua o leche de soja y tomarlo distribuido en las comidas. Se puede endulzar.

Infusión de ortiga en el agua del baño
Para relajar el nervio ciático, puedes tomar un baño de agua muy caliente, al que hayas añadido previamente un litro de infusión preparado con cuatro cucharadas de ortiga.

La prevención por la dieta
Tanto para prevenir, como para aliviar, es muy recomendable ingerir diariamente ácidos grasos omega 3, porque actúan como protectores de los nervios dañados, y son eficaces antiinflamatorios.



Fuentes de Omega 3 en los alimentos: lino, nueces semillas de chía.


Fotos de yoga:Yoga es Más 


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